Las Fincas

En colaboración con Arzak

La idea de crear la gama Las Fincas surge de la vieja amistad entre Julián Chivite y Juan Mari Arzak, y de las tertulias y los momentos que han pasado en torno a una buena mesa y un buen vino. Así, en uno de estos encuentros nació la idea de hacer un vino “ese vino que siempre querríamos compartir”, que sirviera al mismo al tiempo como homenaje al saber hacer de una saga, los Arzak. Vinos de diseño tanto por lo atractivo de su continente como por lo cuidado de su contenido, auténticos, sofisticados, perfeccionistas.

Las Fincas Rosado Fermentado en Barrica

El tercer vino nacido de la colaboración entre Julián Chivite y la familia Arzak. Se trata de un vino rosado, exclusivo, de producción limitada y numerada, que procede de la selección, de los mejores viñedos de Garnacha tinta de la Finca Legardeta.

Rosado elaborado con el mayor rigor cualitativo: vendimia manual, minuciosa selección, prensado delicado y paciente crianza en barricas de roble.

Gran vino destinado a una larga guarda.

Las Fincas Barrica

Las Fincas 2 Garnachas Blanco

Este vino nace de las diversas experiencias de la elaboración del Rosado con el fin de poder hacer maceraciones muy medidas.

El resultado de todos estos ensayos fue un crisol, aromas, texturas y colores, algunos de ellos sin color, auténticas Blanc de Noirs, con aromas exóticos y cautivadores que nos hicieron pensar en la idea de crear un nuevo vino blanco elaborado únicamente con Garnacha tinta, pero faltaba algo para dar redondez al coupage y acomplejar un poco más la fase olfativa. Pues bien, la solución estaba cerca: Garnacha blanca, un porcentaje de esta, fermentado en barrica y mucho trabajo de lías como es habitual en esta bodega.

El resultado, un vino con los argumentos habituales de los Chivite y por ende de la finca Legardeta donde se subraya la tensión ácida que aporta una frescura y equilibra la untuosidad con una nariz compleja llena de matices.

Las Fincas Barrica

Las Fincas Rosado

Vino de elaboración compleja, claro ejemplo de la precisión que exige la elaboración de un rosado de calidad.

El objetivo es la obtención de un rosado en equilibrio sutil entre la estructura y la finura, fresco y con una nariz muy compleja dominada por una discreta y elegante fruta roja y matices de fruta blanca, florales y una delicada apariencia debida a su baja intensidad colorante, aunque esta particularidad sea una consecuencia, nunca el fin principal.

Detrás de este vino tan singular hay un cuidadoso proceso de elaboración: procede de la selección de viñedos de Garnacha tinta y Tempranillo de la Finca Legardeta o del norte de Navarra bajo la influencia del clima atlántico-continental. Vendimiados en perfecto punto de madurez y elaborados por el tradicional método de sangrado.

Las Fincas Rosado